domingo, 26 de abril de 2009

Nuestra sociedad sin rumbo conocido

¿Cuanto ha cambiado la sociedad de hoy en día?, ahora tenemos en mente otras miras, metas, ambiciones... antes el valor a la familia, los amigos, colaborar con los vecinos o cualquiera que lo pidiera era un acto de todos los días. Ahora esa práctica está casi erradicada (lo cual es una auténtica pena, el ver como ciertos valores se van perdiendo y a veces sin darnos cuenta), pero aún así algunas personas persisten en sus acciones y sobre todo ciertos pueblos, que viven mayoritariamente en lugares que comúnmente solemos llamar del tercer mundo. Espero que nunca se erradique y que por lo menos en alguna parte de este mundo, siga habiendo sociedades con otras miras, otras inquietudes. Os dejo un ejemplo para reflexionar:


En aquellos lejanos tiempos, en un pueblo entre montañas, sin acceso a leche de fórmula, un recién nacido sólo podía tomar pecho si quería asegurarse salir adelante sano y fuerte.

El padre de un amigo, cuya madre murió en el parto, fue alimentado por todas las mujeres del pueblo que estaban dando el pecho. Era hermano de leche de prácticamente todos sus compañeros de quinta.

Pero en esos tiempos había muchas circunstancias, ni mucho menos tan terribles, que hacían que una madre lactante alimentara a un bebé que no era el suyo.

Era por lo visto muy frecuente que si una mujer tenía que ausentarse unas horas o un par de días, una amiga, vecina o hermana se encargara de dar el pecho a su bebé durante su ausencia. Y eran favores que se devolvían.

Tu buena vecina, de confianza, se iba a lavar a un río algo lejano, a su hijo le entraba hambre, y le ponías a tu pecho sin ningún problema. Y otro día tú ibas a atender algún asunto propio, y te pagaba con la misma moneda.

Y esos bebés crecían como hermanos de leche.


Si os interesa podeis ver un vídeo que refleja en parte, la solidariedad de las personas: Pinchar aquí


Fuente: blogs.20minutos.es/madrereciente/post/2009/04/26/salma-hayek-y-hermanos-leche

No hay comentarios:

Publicar un comentario